La comunidad Wounaan habita desde hace siglos las riberas del río San Juan, en el Chocó, donde mantiene una identidad cultural profundamente ligada a la naturaleza. Expertos navegantes y constructores de canoas —consideradas las más perfectas entre las embarcaciones indígenas de Colombia—, transmiten sus saberes de generación en generación a través de la tradición oral. Su economía se basa en el cultivo de plátano y en la cestería, reconocida por la elaboración de canastos tan compactos que incluso pueden contener líquidos. Su cosmovisión, marcada por la mitología de Maach Aai, refuerza el vínculo entre ser humano, territorio y universo, haciendo de los Wounaan un pueblo resiliente y custodio de un legado artesanal único.